Persona componiendo letra de canción imagen en la Página de voces de amor y vida

Cantos católicos

Navidad

El Niño Del Carpintero (Tradicional)

Se encuentra en un portal muy pobre

El Niño de María y José

El Niño que en Belén naciera

Buscando nuestra redención

Ven, ven, ven, mi Jesús, ven, ven

Ven, ven, ven que te quiero yo

Ven, ven, ven, mi Jesús, ven, ven

Ven, mi amor

Ven, ven, ven, mi Jesús, ven, ven

Ven, ven, ven que te quiero yo

Ven, ven, ven, mi Jesús, ven, ven

Ven, mi amor

Adoremos al Niño que acaba de nacer

En un portal muy pobre, sobre pajas tiritando

Entre la mula y el buey

La Virgen lo adormece, el buey le da calor

Y todos los pastores de rodillas lo adoraron

Por ser nuestro salvador

Ven, ven, ven, mi Jesús, ven, ven

Ven, ven, ven que te quiero yo

Ven, ven, ven, mi Jesús, ven, ven

Ven, mi amor

Ven, ven, ven, mi Jesús, ven, ven

Ven, ven, ven que te quiero yo

Ven, ven, ven, mi Jesús, ven, ven

Ven, mi amor

Hoy suenan todas las campanas

Alegres porque ya llegó

Del cielo, nuestro Niño bello

El Niño que en Belén nació

Ven, ven, ven, mi Jesús, ven, ven

Ven, ven, ven que te quiero yo

Ven, ven, ven, mi Jesús, ven, ven

Ven, mi amor

Ven, ven, ven, mi Jesús, ven, ven

Ven, ven, ven que te quiero yo

Ven, ven, ven, mi Jesús, ven, ven

Ven, mi amor

Allá por el oriente, sale una gran estrella

Avisando a los reyes que en Belén había nacido

El rey de la humanidad

Los reyes visitaron al Niño Rey que es Dios

Y todos le llevaron oro, mirra

Y el incienso, que es señal de adoración

Ven, ven, ven, mi Jesús, ven, ven

Ven, ven, ven que te quiero yo

Ven, ven, ven, mi Jesús, ven, ven

Ven, mi amor

Ven, ven, ven, mi Jesús, ven, ven

Ven, ven, ven que te quiero yo

Ven, ven, ven, mi Jesús, ven, ven

Ven, mi amor

Diciembre es nuestro mes de gloria

Comienzo de la redención

La paz a nuestras almas llega

Trayendo nuestra salvación

Ven, ven, ven, mi Jesús, ven, ven

Ven, ven, ven que te quiero yo

Ven, ven, ven, mi Jesús, ven, ven

Ven, mi amor

Ven, ven, ven, mi Jesús, ven, ven

Ven, ven, ven que te quiero yo

Ven, ven, ven, mi Jesús, ven, ven

Ven, mi amor

Noche de paz

LA

Noche de paz, noche de amor

MI LA LA7

todos duermen derredor.

RE LA

Entre los astros que esparcen su luz

RE LA

brilla anunciando al niñito Jesús.

MI MI7 LA

Brilla la estrella de paz,

RE MI LA

Brilla la estrella de paz.

Noche de amor, noche de paz,

Jesús nace en un portal

llegue a la tierra la paz del Señor

llegue a las almas la gracia de Dios

porque nació el Redentor.

Porque nació el Redentor.

Noche de paz, noche de amor,

todos cantan derredor

clara se escucha la Voz Celestial

llamando al hombre al pobre portal

Dios nos ofrece su amor.

Dios nos ofrece su amor.

Adviento

Saber que vendrás

DO FA DO LAm

En este mundo que Cristo nos da,

DO FA SOL

hacemos la ofrenda del pan.

Del pan de nuestro trabajo sin fin,

y el vino de nuestro cantar.

Traigo ante Ti nuestra justa inquietud:

amar la justicia y la paz.

FA SOL DO LAm

Saber que vendrás, saber que estarás,

FA SOL DO

partiendo a los hombres Tu pan. (bis)

La sed de todos los hombres sin luz,

la pena y el triste llorar.

El odio de los que mueren sin fe,

cansados de tanto luchar.

En la patena de nuestra oblación

acepta la vida Señor.

Ven, Señor, no tardes

DO SOL

Ven, Señor, no tardes,

FA DO

ven que te esperamos,

FA LAm

ven, Señor, no tardes,

SOL DO

ven pronto Señor.

DO SOL LAm

El mundo muere de frí­o,

FA DO SOL

el alma perdió su calor,

FA SOL DO LAm

los hombres no son hermanos

FA SOL

porque han matado al Amor.

Envuelto en noche sombrí­a,

gime el mundo de pavor;

va en busca de una esperanza,

buscando tu fe, Señor.

Al mundo le falta vida

y le falta corazón;

le falta cielo en la tierra,

si no lo riega tu amor.

Rompa el cielo su silencio,

baje el rocí­o a la flor,

ven, Señor, no tardes tanto,

ven, pronto, Señor.

Cuaresma

Hoy perdóname

RE SIm SOL LA

Hoy perdóname, hoy por siempre.

RE RE7

Sin mirar la mentira,

SOL SOLm

lo vací­o de nuestras vidas

RE SIm MIm

nuestras faltas de amor y caridad.

Hoy perdóname, hoy por siempre.

Aún sabiendo que he caí­do,

que de Ti siempre habí­a huido

hoy regreso arrepentido, vuelvo a Ti

LA RE SIm MIm LA RE

vuelvo a Ti, vuelvo a Ti, vuelvo a Ti.

Un mandamiento nuevo

DO SOL

Un mandamiento nuevo nos da el Señor:

FA DO SOL7 DO

que nos amemos todos como él nos amó.

DO

Como a mí­ me ama el Padre,

SOL7 DO

así­ yo los he amado.

La señal de los cristianos

es amarse como hermanos.

El que no ama a sus hermanos,

miente si a Dios dice que ama.

Donde existe amor fraterno,

Cristo está y está su Iglesia.

Amar es estar al lado

del que es pobre y olvidado.

No amemos de palabra

sino de obra y de verdad.

Cristo Luz, verdad y vida,

al perdón y amor invita.

Perdonemos al hermano

como Cristo ha perdonado.

En Jesús somos hermanos

si de veras perdonamos.

Al comer el mismo pan,

en unión siempre vivamos.

En la vida y en la muerte,

Dios nos ama para siempre.

Del amor, fe y esperanza,

el amor es lo más grande.

En trabajos y en fatigas,

Cristo a todos nos anima.

Gloria al Padre, gloria al Hijo,

y al Espí­ritu Divino.

Pascua

Él vive

MI

No se enciende una luz

LA

Para no dejarla brillar,

SI7

Ni se emprende un camino

MI LA

que luego no has de seguir.

MI

No se escucha del cielo

LA

un mensaje para callar

SI7

ni se puede ser libre

DO#m

si piensas que has de morir.

LA MI

No se puede creer en Cristo,

LA DO#m

Solo por lo que oyes o has visto.

LA SI7

Tú debes creer porque El se entregó,

LA SI7 DO RE

con todo su ser, por ti por amo--or.

MI LA

El vive en ti y en mi,

SI7 LA SI7

Y en aquel que cree en su nombre

MI LA

Y practica el bien, sabe esperar,

SI7 DO RE

Aún sin ver pone su confianza en Dios.

MI LA

El vive El no está allí,

SI7 LA SI7 MI

Mira bien, la tumba vacía nos dejó,

MI LA

El amor venció al final,

SI7 DO RE

Y en la cruz selló su victoria

MI

El vive.

DO#m LA SI7 MI DO#m LA SI7 LA

MI

Puede caerse el cielo

LA

o cubrirnos la tempestad,

SI7

Y hasta puede que el miedo

MI LA

Llegue a nuestro corazón.

MI

Pero ten la certeza

LA

que no existe oscuridad,

SI7

que haga cesar el fuego

DO#m

que alumbra la salvación.

LA MI

No existe sombra ni penumbra,

LA DO#m

Que empañe su amor que deslumbra.

LA SI7

De El es el poder, la gloria y la verdad,

LA

El que crea en Él,

SI7 DO RE

nunca morirá---a.

MI LA

El vive en ti y en mi,

SI7 LA SI7

Y en aquel que cree en su nombre

MI LA

Y practica el bien, sabe esperar,

SI7 DO RE

Aún sin ver pone su confianza en Dios.

MI LA

El vive, El no está allí,

SI7 LA SI7 MI

Mira bien, la tumba vacía nos dejó.

MI LA

El amor venció al final,

SI7 DO RE

Y en la cruz selló su victoria

MI DO#m LA SI7 MI

El vive.

Vamos todos a recibir

LA RE LA

Vamos todos a recibir

RE LA RE MI LA

al Hijo de Dios resucitaaaaado.

FA#m RE MI FA#m

Al Hijo de Dios que nació de Santa Marí­a

SIm FA#m MIm DO#7

una noche de luz en la gruta de Belén.

Al Hijo de Dios que anunció la estrella en el cielo,

nuestro Rey y Señor, gloria de Jerusalén.

Al Hijo de Dios que encontró Marí­a Magdalena:

el amor del Señor convirtió su corazón.

Al Hijo de Dios que sanó a tantos enfermos,

devolviendo su paz, la alegrí­a de su luz.

Al Hijo de Dios que habló a la Samaritana,

al Señor que ofreció agua viva en su sed.

Al Hijo de Dios que entregó su vida por el mundo,

que clavó en la cruz el pecado y el mal.

Al Hijo de Dios que surgió del seno de la tierra

revestido de luz, para siempre Rey, Señor.

Al Hijo de Dios que vendrá un dí­a en la gloria:

cambiará por su Amor nuestra vida de dolor.

Pentecostés

Ya llegó el Espíritu Santo

RE LA

Ya llegó, ya llegó.

RE

El Espí­ritu Santo ya llegó. (bis)

LA

Lo siento en las manos, lo siento en los pies,

RE

en todo mi cuerpo, en todo mi ser. (bis)

LA RE

Aquel que caminó sobre las aguas (bis)

LA RE

Está aquí­, está a mi lado (bis)

LA RE

Es como un raaayo cayendo sobre mí­ (bis)

LA

Me quema, me quema, me quemaaa

RE

Me quema, me quema, me quemaaa (bis)

Ven Espiritu Ven

Tono: F

[Primera Parte]

F Am7/E Dm

Ven espiritu ven

Dm/C Bb2

Y llename Señor

Gm C4 C

Con tu preciosa unción

F Am7/E Dm

Ven espiritu ven

Dm/C Bb2

Y llename Señor

Gm C4 C7

Con tu preciosa unción

[Estribillo]

F Am7/E

Purificame y lavame

Dm Dm/C Bb Bb2

Renuevame, restaurame, Señor

F/A C4 C

Con tu poder

F Am7/E

Purificame y lavame

Dm Dm/C Bb Bb2

Renuevame, restaurame, Señor

C7(4/9) F4

Te quiero conocer

F C7/G

Ven espiritu

[Primera Parte]

F Am7/E Dm

Ven espiritu ven

Dm/C Bb2

Y llename Señor

Gm C4 C

Con tu preciosa unción

F Am7/E Dm7

Ven espiritu ven

Dm/C Bb2

Y llename Señor

Gm C4 C7

Con tu preciosa unción

[Estribillo]

F Am7/E

Purificame y lavame

Dm Dm/C Bb Bb2

Renuevame, restaurame, Señor

F/A C4/G C

Con tu poder

F Am7/E

Purificame y lavame

Dm Dm/C Bb

Renuevame, restaurame, Señor

C7(4/9) F C7(4/9)

Te quiero conocer

[Primera Parte]

F Am7/E Dm

Ven espiritu ven

Dm/C Bb2

Y llename Señor

Gm C4 C7

Con tu preciosa unción

F Am7/E Dm7

Ven espiritu ven

Dm/C Bb2

Y llename Señor

Gm C7(4/9) C

Con tu preciosa unción

[Estribillo]

F Am7/E

Purificame y lavame

Dm Dm/C Bb

Renuevame, restaurame, Señor

F/A C4 C

Con tu poder

F Am7/E

Purificame y lavame

Dm Dm/C Bb

Renuevame, restaurame, Señor

C7(4/9) F C7(4/9)

Te quiero conocer

[Estribillo]

F Am7/E

Purificame y lavame

Dm Dm/C Bb

Renuevame, restaurame, Señor

F/A C4 C

Con tu poder

F Am7/E

Purificame y lavame

Dm Dm/C Bb

Renuevame, restaurame, Señor

C7(4/9) F D

Te quiero conocer

Ordinario

Juntos como hermanos (De entrada)

RE LA SIm

Juntos como hermanos,

RE RE7 LA LA7

miembros de una Iglesia,

RE RE7 SOL SOLm

vamos caminando

RE LA RE

al encuentro del Señor.

RE FA# SIm

Un largo caminar

SOL MIm LA

por el desierto bajo el sol.

RE RE7 SOL

No podemos avanzar

SOLm RE LA RE

sin la ayuda del Señor.

Unidos al rezar

unidos en una canción

viviremos nuestra fe

con la ayuda del Señor.

La Iglesia en marcha está

a un mundo nuevo vamos ya

donde reinará el amor

donde reinará la paz.

Qué alegría (De entrada)

MI DO#m

Qué alegrí­a cuando me dijeron:

LA FA# SI7

vamos a la casa del Señor.

MI MI7 LA LAm

Ya están pisando nuestros pies

MI SI7 MI

tus umbrales, Jerusalén.

Jerusalén está fundada

como ciudad bien compacta,

allí­ suben las tribus

las tribus del Señor.

Desead la paz a Jerusalén,

vivan seguros los que te aman,

haya paz dentro de tus muros;

en tus palacios, seguridad.

Por mis hermanos y compañeros

voy a decir: "la paz contigo".

Por la casa del Señor, nuestro Dios,

te deseo todo bien.

Alma misionera (Comunión y salida)

SOL RE MIm

Señor toma mi vida nueva

DO SOL

antes de que la espera

DO RE

desgaste años en mí­.

Estoy dispuesto a los que quieras

no importa lo que sea

DO RE SOL RE

Tú llámame a servir.

SOL RE

Llévame donde los hombres

MIm DO SOL

necesiten tus palabras, necesiten

LA RE

mis ganas de vivir.

Donde falte la esperanza,

donde todo sea triste, simplemente

DO RE SOL RE

por no saber de Ti.

Te doy mi corazón sincero,

para gritar sin miedo

lo hermoso que es tu amor.

Señor, tengo alma misionera,

condúceme a la tierra

que tenga sed de vos.

Y así­, en marcha iré cantando

por pueblos, predicando

tu grandeza, Señor.

Tendré mis manos sin cansancio,

tu historia entre mis labios,

tu fuerza en la oración.

La biblia el libro bendito en Voces de amor y vida

La palabra diaria: Encuentro vivo con Dios en nuestra realidad

Leer la Palabra de Dios cada día no es simplemente una práctica religiosa; es un acto de amor, de conexión y de transformación personal. Cada versículo, cada salmo, cada evangelio contiene un mensaje eterno que nos habla con fuerza en medio de nuestras circunstancias actuales. Y cuando nos detenemos a meditarla con el corazón abierto, descubrimos que la voz de Dios sigue viva y cercana, guiándonos en nuestra cotidianidad.

Dios no se quedó en el pasado ni en los tiempos bíblicos. Sigue hablándonos hoy, en pleno siglo XXI, en medio de nuestra agitada vida diaria. Por eso, leer la Palabra diaria no es una rutina más, sino un alimento para el alma. Nos ayuda a mirar con otros ojos nuestras preocupaciones, decisiones, relaciones, trabajos y luchas internas. Porque cuando meditamos las lecturas del día y los salmos con calma y fe, encontramos respuestas, consuelo, dirección… y, sobre todo, amor.

El evangelio diario no solo narra la vida de Jesús; nos invita a vivir como Él, a tener sus actitudes, a mirar al otro con compasión, a actuar con justicia y a amar con todo el corazón. Cuando llevamos ese mensaje al terreno real —a nuestro hogar, a nuestro trabajo, a nuestras redes, a la calle— entonces Cristo comienza a manifestarse a través de nosotros.

Meditar no es repetir, es interiorizar. Es dejar que esa Palabra cale hondo y nos transforme por dentro. Nos ayuda a ver que no estamos solos, que Dios camina con nosotros y que nuestra vida tiene un propósito eterno.

Desde “Aferrado a Él” te invitamos a hacer de este hábito diario un estilo de vida. Que cada día sea una oportunidad para encender el alma, para reconectar con el mensaje de esperanza, y para ser portadores del amor de Cristo al mundo entero. Porque solo cuando dejamos que la Palabra se haga carne en nosotros, podemos convertirnos en luz en medio de tanta oscuridad.

Hoy, más que nunca, el mundo necesita amor verdadero… y ese amor está en la Palabra Viva de Dios.

black and yellow book on brown wooden table
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